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Clínicas privadas de salud — atención al paciente 24/7
Mientras tu equipo está con un paciente, entran las llamadas y los mensajes de quien necesita una cita. Un colaborador digital los atiende de verdad: resuelve lo administrativo, agenda por profesional y deriva a una persona todo lo que es clínico. No diagnostica ni da consejo médico. No es un contestador. Es tuyo.
Quien atiende el teléfono es también quien acompaña, cobra y prepara la siguiente consulta. Suena la llamada de una primera cita y nadie puede contestar. Esa persona prueba en otra clínica, y ni te enteras de que existió.
Cada profesional tiene sus horarios, cada tipo de cita dura distinto y no todos hacen lo mismo. Quien reserva con prisa se equivoca, y un hueco mal puesto cuesta una consulta entera.
Una cita que el paciente olvida es un hueco vacío que ya no se recupera. Sin un recordatorio a tiempo ni forma fácil de cancelar o cambiar la hora, el hueco queda perdido.
Se acuerdan de pedir cita por la noche, el fin de semana o en la pausa de la comida. El WhatsApp se acumula hasta la mañana siguiente, y para entonces ya han reservado en otro sitio.
El problema no es la falta de pacientes. Es que tu equipo está donde tiene que estar: con ellos.
Así atiende un colaborador digital a un paciente con dolor: no valora nada, ofrece el hueco de urgencias y deja una persona a un toque. Es una conversación de ejemplo con un personaje ficticio.
Colaborador Digital
En línea ahora
Fíjate en la segunda respuesta: no opina sobre el dolor. Reserva el hueco y ofrece pasar con una persona.
Primera cita, cambios, cancelaciones, horarios y cómo llegar. También fuera de horario y en fin de semana.
Los mensajes de pacientes reciben respuesta al momento, sin que nadie tenga que dejar lo que está haciendo para mirar el móvil.
Con los precios que tú cargues para cada tratamiento. Si un precio no está cargado, no lo inventa: dice que lo confirma el equipo y ofrece la cita.
Dirección, accesos, aparcamiento y lo que tu clínica pida para la primera visita, tal como lo escribas tú.
Respeta especialidades, horarios y la duración de cada tipo de cita. No manda a nadie a un hueco que no existe.
Llamadas atendidas, citas confirmadas, cancelaciones y huecos liberados. A la vista, sin pedirle nada a nadie.
Límites claros
En una clínica lo importante es lo que NO se le deja hacer. El colaborador resuelve lo administrativo y, ante cualquier cosa clínica, se aparta y llama a una persona de tu equipo.
Pregunta qué necesita (primera visita, revisión, una sesión, una consulta) para elegir el tipo de cita y el profesional, sin interpretar el síntoma.
Si el paciente cuenta dolor, un síntoma o algo que suena a urgencia, no lo valora: ofrece el hueco de urgencias o pasa con una persona.
Con el profesional y la duración correctos, y lo confirma por WhatsApp.
Avisa antes de la cita y deja confirmar, cancelar o cambiar la hora con un mensaje.
Quejas, consultas clínicas, casos delicados o lo que no está cargado van a tu equipo con el contexto ya anotado.
Guarda solo lo necesario para atender, en las cuentas de tu clínica, y no mezcla datos entre clínicas.
En la configuración se escribe contigo qué situaciones se derivan, a quién se avisa y qué hueco de urgencias se ofrece. Nada de eso queda a la improvisación del colaborador.
Y lo que no hace, dicho claro
Lo ponemos por escrito a propósito. La atención sanitaria es una responsabilidad de personas habilitadas, y cualquier proveedor que te insinúe lo contrario te está creando un problema, no resolviéndote uno.
El paciente recibe un aviso antes de la cita y responde para confirmar. Si cancela, el hueco queda libre para otra persona.
Con un mensaje cambia la hora, y el colaborador busca el siguiente hueco con su profesional.
Cada persona de tu equipo con sus horarios, sus especialidades y la duración de cada tipo de cita.
El paciente no debería tener que explicar otra vez con quién va ni qué tratamiento sigue. El colaborador lo recuerda: el tratamiento en curso, el profesional de preferencia, cuándo es la siguiente cita y cómo prefiere que le contacten. Cuando vuelve a escribir, la conversación empieza donde se quedó. No guarda diagnósticos ni sustituye a la ficha clínica.
"Sigue un tratamiento en curso"
Propone la siguiente sesión con la misma persona y respetando el intervalo que tu clínica haya definido.
"Prefiere citas por la tarde"
Busca primero los huecos de la tarde. Solo ofrece otra franja si no queda ninguno.
"Prefiere que le escriban por WhatsApp"
Los recordatorios le llegan por ahí, sin que haya que preguntárselo otra vez.
No es un truco de prompt ni un resumen guardado sin más: usa la misma tecnología de vectores con la que el colaborador entiende lo que le dices, así que sabe distinguir un dato nuevo de uno que ya cambió en vez de acumular contradicciones.
Y esa memoria es de tu clínica, no de una plataforma que te la alquila: vive en tus cuentas. No ofrecemos ninguna certificación que no tengamos; el tratamiento de los datos lo revisamos contigo en la demo.
Cuando alguien escribe para pedir cita, el colaborador sigue un proceso corto y siempre el mismo. Recoge lo administrativo y deja lo clínico a tu equipo.
Atiende en el minuto uno
Recoge el motivo de la cita
Deriva si es urgente o clínico
Reserva con el profesional
Confirma y recuerda
Lo recuerda todo
El motivo de la cita se anota con las palabras del propio paciente, sin interpretarlas ni añadir nada. Quien decide qué hacer con él es tu equipo.
Por qué elegirnos
Sin tecnicismos. En un sector donde un error de un asistente puede tener consecuencias, mereces saber qué preguntar y qué evitar.
La pregunta más importante del sector. Un bot que improvisa sobre un síntoma te mete en un problema serio. El nuestro tiene escrito que no diagnostica ni aconseja: ante lo clínico, deriva a una persona.
Son datos de salud, especialmente sensibles. Pregunta a cualquier proveedor dónde se guardan y quién puede verlos. Aquí, en las cuentas de tu clínica.
Aquí está la confusión más cara. Un programa de citas organiza; un colaborador atiende. No son lo mismo, y lo desarrollamos justo abajo.
Un buen proveedor te entrega el sistema y lo deja en tus cuentas. No te cobra una cuota de por vida por seguir accediendo a lo que ya pagaste.
Si ya usas un software de gestión de clínica o una agenda online, perfecto: no te pedimos que lo dejes. Pero conviene tener clara la diferencia, porque es la que decide si sigues perdiendo llamadas o no.
Un software de gestión de citas
Un colaborador digital
No te pedimos que cambies tu software. Te pedimos que alguien conteste.
Los módulos no son herramientas sueltas. Todos se conectan al Centro de Mando, el sistema que los coordina y que crece contigo, al ritmo de la clínica.
No hace falta montarlo todo el primer día. Empiezas por lo que más te duele, normalmente las llamadas que nadie atiende, y vas añadiendo. Cada módulo se apoya en lo que ya tienes: no se tira nada.
Nada de suites con doscientas funciones que jamás vas a abrir. Se construye exactamente lo que necesitas para trabajar, y punto.
Empiezas atendiendo el teléfono. Después el WhatsApp completo. Y más adelante, los recordatorios y el seguimiento de pacientes que llevan tiempo sin venir.
Cada módulo nuevo hereda lo administrativo que ya se sabe de cada paciente. Nunca tiene que volver a contarlo desde el principio.
El sistema vive en tus cuentas, no en las nuestras. Si algún día decides cambiar de proveedor, te llevas todo: agenda e historial administrativo.
Cuando los SaaS empiecen a cerrar, y lo van a hacer, tú tendrás un sistema que sigue funcionando, porque es tuyo.
Un solo sistema que se configura al detalle de cada clínica: España o Latinoamérica, una consulta o varias sedes.
Clínica dental
Primeras visitas, revisiones y huecos de urgencia ofrecidos al momento, sin valorar el dolor.
Fisioterapia
Sesiones de un tratamiento reservadas y reagendadas con la misma persona y respetando el intervalo entre sesiones.
Estética médica
Consultas de tratamientos respondidas con los precios orientativos que cargues, antes de ocupar una valoración presencial.
Psicología
Primera cita y cambios de hora gestionados con discreción. Nada clínico pasa por el asistente.
Medicina general
Citas por profesional, horarios y duraciones. Lo que suena a urgencia se deriva a una persona.
Centro de varias especialidades
Agenda por especialidad y por profesional. Cada paciente va a la persona y al sitio correctos.
Veterinaria pequeña
Citas y recordatorios para las consultas del día a día. Si es una urgencia, pasa a una persona.
Varias sedes
Agenda separada por sede y por profesional, con un solo panel para verlo todo.
disponible sin excepciones, también fines de semana y festivos
da un diagnóstico ni un consejo clínico: eso lo decide siempre una persona del equipo
agenda por profesional, recordatorios y un colaborador que atiende llamadas y WhatsApp, todo en tus cuentas
Lo que queda fuera del dominio configurado se deriva a una persona en vez de improvisar una respuesta.
No es una suscripción. Pagas la construcción e instalación una sola vez, en cuotas si quieres. Sin mensualidades eternas. Sin sorpresas.
Desde 179€
en cuotas · instalación + configuración para tu clínica
Plan de pago flexible
Puedes pagar en cuotas mensuales durante el tiempo de construcción del proyecto. Sin intereses. Sin permanencia. Cada cuota construye tu patrimonio digital: un sistema que queda en tus cuentas y es tuyo.
Pago único
Descuento por pago completo al inicio
Cuotas mensuales
Cada cuota construye tu patrimonio digital
Sin mensualidades post-entrega
Al terminar el proyecto, es tuyo y ya
Los detalles exactos se acuerdan en la llamada de demo.
Elige el día y la hora, y te confirmamos ahí mismo. En 30 minutos te enseñamos cómo funcionaría con tus especialidades y tu agenda, sin tecnicismos y sin presión de venta.
Demo personalizada · 30 min · Hora de Madrid
¿Prefieres escribir directamente?
Escribir por WhatsAppEs el conjunto de piezas que trabajan juntas en tu clínica: un colaborador digital (un agente de IA) que atiende llamadas y WhatsApp de pacientes, tu agenda por profesional y especialidad, los recordatorios de cita y un panel donde ves y diriges todo. En IA & Negocios lo diseñamos y lo ponemos en marcha a tu medida, y queda en tus cuentas. Ordena y atiende la parte administrativa; lo clínico lo sigue haciendo tu equipo.
No, y está pensado así a propósito. El colaborador no diagnostica, no valora síntomas, no recomienda tratamientos ni medicación y no sustituye al personal sanitario. Atiende lo administrativo: primera cita, horarios, precios orientativos que tú cargues, cómo llegar y la agenda. Si alguien describe un dolor, un síntoma o una duda clínica, lo reconoce, no opina y lo deriva: ofrece el hueco de urgencias que tú hayas definido o pasa con una persona de tu equipo.
Se configura contigo un protocolo de derivación por escrito: qué palabras o situaciones activan el paso a una persona, a qué número se avisa y qué hueco de urgencias se ofrece. Ante una urgencia el colaborador no intenta resolverla: avisa al equipo y, si es el caso, recuerda al paciente que llame a la clínica o a los servicios de urgencias de su país. Lo definimos en la demo con tu forma de trabajar.
Clínicas privadas de salud de cualquier tamaño: dentales, de fisioterapia, de estética médica, de psicología, de medicina general o centros de varias especialidades. También veterinarias pequeñas. Se configura con tus especialidades, tus profesionales, la duración de cada tipo de cita y tus horarios; lo que no está cargado se deriva a una persona en vez de improvisar.
Por profesional, por especialidad y por la duración de cada tipo de cita: una primera visita, una revisión y una sesión de tratamiento no ocupan lo mismo. Consulta el hueco real, reserva, confirma, cancela y reagenda por llamada o por WhatsApp. Si el paciente prefiere a un profesional concreto, busca primero con esa persona.
Es para lo que sirven los recordatorios y la confirmación: el paciente recibe un aviso antes de la cita y puede confirmar, cancelar o cambiar la hora con un mensaje, y el hueco que se libera queda disponible para otra persona. No prometemos un porcentaje concreto de reducción: depende de tu clínica, y lo medimos en tu panel con tus propias cifras.
Los datos de salud son especialmente sensibles y los tratamos con cuidado: todo vive en las cuentas de tu clínica, no en las nuestras, y el colaborador solo guarda lo necesario para atender (nombre, contacto, tratamiento en curso, preferencias de cita). No es una historia clínica. No ofrecemos ni afirmamos ninguna certificación que no tengamos: el cumplimiento del RGPD y de la normativa sanitaria de tu país es una responsabilidad compartida con la clínica como responsable del tratamiento, y en la demo revisamos contigo qué datos se guardan, dónde y cómo se pide el consentimiento.
Depende de tu proveedor. Si tiene API abierta, buscamos la conexión directa para que las citas entren en la agenda que ya usas. Si no la tiene, o si su plan no la habilita, montamos un puente mientras se resuelve. No tocamos ni sustituimos tu historia clínica. En la demo miramos tu programa concreto y te decimos qué es posible, sin prometer de más.
Solo con los precios orientativos que tú cargues. Si el paciente pregunta por un tratamiento y su precio no está cargado, el colaborador no inventa una cifra: explica que el precio exacto lo confirma el equipo tras la valoración y ofrece la cita. Nunca presupuesta ni da un precio cerrado de un tratamiento clínico por su cuenta.
Recuerda lo administrativo: qué tratamiento tiene en curso, con qué profesional va, cuándo es su próxima cita, cómo prefiere que le contacten y lo que él mismo haya indicado. Esa memoria es de tu clínica y vive en tus cuentas. No sustituye a la ficha clínica ni guarda diagnósticos.
Siempre hay salida a persona. El colaborador reconoce cuándo la conversación se sale de lo que sabe (una consulta clínica, una queja, un caso delicado, algo que no está cargado) y lo pasa a tu equipo. Y si el paciente pide hablar con alguien de la clínica, se lo pasa.
Depende del nivel. Un colaborador de voz puede estar listo en 2-4 semanas. Con WhatsApp, memoria e integraciones, entre 4 y 8 semanas. Te concretamos la fecha en la demo, con tus especialidades y tu agenda delante.
Desde 179 € y en cuotas mensuales durante el tiempo de construcción, sin intereses y sin permanencia. Cada cuota construye tu patrimonio digital: un sistema que queda en tus cuentas y es tuyo. Al terminar la entrega no hay pagos recurrentes obligatorios, salvo que elijas contratar soporte o ampliaciones. Los detalles exactos los acordamos en la demo: reserva tu hueco en el formulario de esta página y lo vemos con tu caso delante.
Eliges el día y la hora en el formulario de esta misma página y te confirmamos al momento. Son 30 minutos online, sin presión de venta: te enseñamos cómo funcionaría con tu forma de trabajar, resolvemos tus dudas y concretamos el plan de pago y los plazos.